Mantenerse
en la orilla simple de las preguntas, en la orilla de cuclillas siendo
absorvida por los conceptos que se escapan, por los silencios, por el infinito
del tiempo y el desconcierto. siempre hay una búsqueda en mi corazón, búsqueda
de frenesí y famélico anhelo, y quizá sea aquel espejismo solo un espejismo
pero no por ello deja de guiarme, la pulsión, la pulsión dorada.
No esta
en el abrazo del que no puede verme la ternura, pero quien puede ver, todo es
un simbolismo borgeano que nunca comprendo, todos corren adelante y yo quien
era. Una sombra dentro, eso, algo espeso que me embarra los ojos cuando
quiero ver.ella vuelve a mi, siempre
vuelve, toda musa tiene un alma pero hace falta un sue;o donde cuajar.
Tendida en
la cama, creo que es marzo, la noche es toda grillos y ranas, un rodar de
carruajes oniricos y miles de ojos viscosos llenan mi vigilia mientras miro la
oscuridad del techo.te acercas a la cama, te veo. Su boca se alza sobre mi, no,
Tu Boca se alza sobre mi, me decis chau,
y me besas, primero un labio, luego el otro y luego el primero otra vez. Sin
apuro, volviste a quedarme lejos, con una sonrisa. deje entrar la tristeza
cuando saliste por la puerta, a mis espaldas. No te segui ni con la mirada,
aunque abraze tu adiós de dientes y espinas y frios vacios como manchas
solares, y escuche como calentaba la combi afuera. El tipo tenia una mujer
china y ella un hijo y se llamaba ruben y vos te ibas a bs as y yo todavía
aguantaba, con los dientes y las uñas y mi torpe obstinación de ser libre.
Luego me quisiste ver, yo nunca podía, a me dolia bs as como un gran
sanguijuela socarrona que volvia a abrazarme y no fue hasta mas tarde que te
vi, en retrospectiva, como si hubiera estado todo el tiempo en otro lugar, o
precisamente en mi y en ahora y tus
piernas que yo amaba, largas flacas desnudas, tu espalda tu gran boca siempre
desplegada en la belleza de ese suspiro que era tu alma, salvaje golondrina,
hija del sol y la monta;a,.siempre reian tus ojos, eras eterna y profunda como
una noche en el rio, liquidos ojos de ni;a. guardo fotos, mas fotos de las que
crei sacar, y vienen a buscarme a susurrarme y a besar mi nuca días domingo, o
azul, días orilla-de-alguna-decepcion. cuando te fuiste la primera vez, el sol
de las dos abrazaba el polvo de la calle, la siesta por decreto climático hacia
del pueblo un cementerio, polvo y sol por todos lados, y el perfume clorofílico
de la felicidad flotaba en el aire. cigarras cotorras y tiempo, y tu sombrero
de paja. creo que lo habias robado, simplemente tomabas lo que necesitabas, lo
que querias, naturalmente, riéndote y sin el mas ligero apice de culpa o pena
pero tampoco orgullo ni jactancia. robabas el almuerzo y yo te acompa;aba, y te
admiraba porque yo sufria con toda mi fría y metalica moral, mi filtro de
cultura frígida y miedos y tibiezas y me sabia incapaz absolutamente de robarme
un caramelo sin sentir mi super yo agigantarse monstruosamente y daba piruetas
imposibles e innecesarias alrededor de los conceptos y mientras vos llevabas
tus piernas largas bajo el sol hacia el pedregal. pensar en ellas me entristece
ahora con todo el peso que la soledad pueda infundir a una piel sumida en el
ostracismo de los días. Aquella tarde fuimos a la quebrada, antes del dique,
habias conseguido un acido y lo acababas de tomar y el sol caia y hacia frio,
eran las seis, no recuerdo el color de tu biquini pero eran las seis, y a las
seis yo tenia que volver, te metiste hasta la cintura en el rio, acidosa y
seria, estaba muy fría el agua, pero te desnudaste y te metiste igual, y eras
tan flaca, graciosa figurita de tetas chiquitas y los huesitos de tus divinas
caderas Natalí. Volviste de aquella monta;a donde se recluían aquellos hipis
pasados de drogas que buscaban la paz en el agua mineral y las tertulias
seudoevangelicas, comimos fideos creo, o no recuerdo, tenias mucha hambre, el
camino había sido largo, estabas con sofia que ese dia me regalo un collar que
se me enredo irrmediablemente casi en seguida pero que nunca tire, y creo que
era ese dia también cuando me abazaste y me dijiste que te inspiraba amor todo
el tiempo, con ese lenguaje tan tuyo y simple y valiente que solo una
golondrina salvaje sabría usar.porque cualquier otra ave, gentes como yo por
ejemplo, se quedarían pegadas por las alas en prejuicios y estantes y miedos y
convenciones. Ahora es fácil creer que podría haber sido distinto, decir que
tendría que, que hubiera, que si pudiera volver o llegar o estar ahí donde
estas ahora te besaría sabiendo certeramente que te ame con el tiempo infinito,
como un dorado fuego como una cuerda como la eternidad.no sabia que te amaba
pero te amaba o talvez solo amaba flotar en el perfume de tu espontaneidad,
escalar en tu risa, descansar en tu paz, tu estado inmutable y calido y
sonriente.
Las fotos se van ahora, tu flequillo super corto,
tus mu;ecas con puleras tintineanes , tus anilos, tus tobilleras de hilo
encerado, tus tobillos de elfo,tu guitarra pintada como el culo, de todos
colores, y en densidades variables, tu canción que olvide y por eso no pude
olvidar, y entonces flota tu imagen en la galería, dijiste que solo la
cantarías una vez porque era mala, te daba vergüenza, y lo cierto es que era
genial, y es triste que no recuerde un solo verso, pero te veo en la galeria
con la guitarra a las 3 de la tarde, detras flores naranjas y puntos negros
oscilando y mil verdes vibrando detrás de tu sonrisa y recuerdo que cantaste la
de la luna y el sol, y la cantaste también cuando nos encontramos meses mas
tarde en parque centenario el dia que vomite vino y me cuidaste mientras dormia
borracha sobre el pasto húmedo de la noche hasta que un se;or vestido de negro
con letras amarillas me dijo que iban a cerrar y tuvimos que partir, vos y yo,
y también unos muchachitos y las gentiles tontas de tus amigas que habían
venido. cuando tocabas la guitarra eras dios, cuando cantabas eras la chica de
mis sue;os, cantabas tan mal, pero con tanta alma, que nunca jamas nadie pudo
borrarte, y reías mientras cantabas, y tu dedos largos y finos y tu figura
andrógina y tus ojos sin tiempo y yo que no sabia tampoco entonces donde
estaba.
Ahora ya es tarde, era tarde cuando me quede en
la cama a mirar la nada y a escuchar como la combi te llevaba para siempre,era
tarde porque nunca fue tiempo para besarte mas que eso, aunque yo no sabia del
para siempre ni de que te amaba y tal vez tampoco hubiera sido capaz de cambiar
el rumbo, de hecho no lo hice y es el único rostro de tu amor.
Ahora no se si esa ternura sea mas que inducción,
hambre necia, paraedolia, horizonte, eterno ir buscando eso que falta y que
duele y que muerde en las preguntas que no saben hacerse.quiza no haya nada,
quizá solo haya esa luz confusa y la ilusión, para seguir yendo, mirando
siempre mas alla para no ahorcarse en un conformimo pobre, buscando lo sublime
por alguna ambicion de semidios o por algún color del espíritu que tiende a la
paz ubicua. Todo es cenizas en el jardín, brilla el ocaso con su poema
sangrante y mudo, todo calla en la contemplacion del fin. pero aun, entre todos
los juguetes que rompe el tiempo, las verdades, las decepciones, los días
esteriles, las noches frias, los tibios consuelos, y las filosas mentiras que
me miento por ludismo practico, por defensa o por consuelo, brilla tu nombre y
sonrio que no estas pero que te vi, y para un simple mortal, ya es bastante.


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